5 cosas que nadie te cuenta sobre llevar a tu perro a tu boda
¿Aún tienes dudas sobre como incluirle en este día? Te contamos algunos detalles que suelen pasar por alto en estos dias.
Núria Ramírez Carbó
Cada vez más parejas deciden incluir a su perro en uno de los días más importantes de su vida, y tiene todo el sentido. Para muchas personas, su perro no es solo una mascota, es familia. Ha estado presente en momentos importantes y forma parte de la historia que están celebrando. Por eso es habitual imaginarlo en la ceremonia, en las fotos o paseando entre los invitados durante el cóctel. Sin embargo, hay algo que muchas parejas descubren solo cuando empiezan a organizarlo. Incluir a tu perro en una boda es precioso, pero también requiere pensar en algunos detalles que a menudo pasan desapercibidos. Estas son cinco cosas que casi nadie tiene en cuenta al principio:
Una boda puede ser muy intensa para un perro
Una boda está llena de estímulos: muchas personas que no conoce, música, movimiento constante, abrazos, niños que quieren acariciarlo, invitados que lo llaman o intentan jugar con él, gritos y aplausos. Para algunos perros esto puede resultar divertido durante un rato, pero después puede convertirse en algo demasiado intenso. Por eso es importante que su participación esté pensada de manera respetuosa y con momentos de descanso.
No todos los momentos de la boda son adecuados para el perro
Hay momentos muy bonitos para que el perro participe, como los preparativos de los novios, algún momento puntual en la ceremonia o la sesión de fotos. Pero hay otros momentos que suelen ser más caóticos para ellos, como el final del cóctel o la fiesta. Pensar en cuándo participa y cuándo descansa es una de las claves para que la experiencia sea positiva.
Los invitados también quieren disfrutar de la boda
Muchas parejas piensan en pedir a un familiar o a un amigo que se encargue del perro durante el evento. Pero esa persona también quiere disfrutar de la boda, hablar con otros invitados, participar en la celebración o bailar. Sin querer, el perro puede quedarse sin la atención que necesita en un entorno tan activo.
El perro también necesita pausas
Igual que las personas, los perros pueden saturarse después de un rato rodeados de estímulos. Tener momentos de paseo, un espacio tranquilo o la posibilidad de retirarse antes de que aparezca el estrés marca una gran diferencia en cómo vive el evento.
Alguien debería estar pensando en el perro durante todo el día
El día de la boda los protagonistas sois vosotros. Estáis viviendo emociones intensas, recibiendo invitados y disfrutando de cada momento. Por eso muchas parejas deciden contar con un acompañamiento profesional para su perro durante el evento. De esta manera saben que alguien está pendiente de él en todo momento: de cómo se siente, de cuándo necesita un paseo, de cuándo es buen momento para participar y de cuándo es mejor retirarse.
Si quieres que tu perro forme parte de tu boda sin estrés, disfrutando del día al máximo y cuidando de su bienestar, contar con un acompañamiento profesional no es un lujo: es la tranquilidad de saber que todo saldrá perfecto tanto para vosotros como para él.
En Respetandog Weddings acompañamos a perros y parejas para que puedan compartir ese día de una manera tranquila, respetuosa y bien organizada. Porque cuando el bienestar del perro está cuidado, todo fluye de forma mucho más natural. Y vosotros podéis disfrutar de vuestra boda sabiendo que uno de los miembros más especiales de vuestra familia también está bien acompañado.
Si estás organizando tu boda y te gustaría que tu perro forme parte de ese día de forma respetuosa y sin estrés, puedes descubrir más sobre nuestro servicio de acompañamiento en la sección Weddings.
